Bennu, el mundo desconocido: la NASA revela sus secretos

Bennu, el mundo desconocido: la NASA revela sus secretos
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La NASA ha logrado un hito sin precedentes al traer de regreso a la Tierra los fragmentos del asteroide Bennu, lo que representa un emocionante logro en la exploración espacial y la investigación científica. Después de un viaje de siete años a través del espacio profundo, la cápsula de Osiris-Rex aterrizó suavemente en el desierto de Utah, cargando consigo una preciosa carga: los restos del antiguo asteroide Bennu. Este evento marca un avance significativo en nuestra comprensión de la formación del Sistema Solar y puede proporcionar información crucial sobre la defensa planetaria contra futuras amenazas cósmicas.

Los fragmentos de Bennu, con un peso estimado de alrededor de 250 gramos, fueron recolectados durante una delicada maniobra de «toque y vuelo» llevada a cabo en octubre de 2020. La sonda Osiris-Rex se acercó con gran precisión a la superficie del asteroide y utilizó un brazo robótico para recoger material, que luego encapsuló para su viaje de regreso a la Tierra.

La misión Osiris-Rex, conocida por su acrónimo de Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification and Security – Regolith Explorer, se lanzó en 2016 con el objetivo de llegar a Bennu y recolectar muestras de su superficie. Bennu fue seleccionado debido a su riqueza en material de carbono y su antigüedad, lo que lo convierte en un fósil viviente de los primeros tiempos del Sistema Solar. Estos materiales pueden contener pistas cruciales sobre los procesos que llevaron a la formación de planetas como la Tierra.

Tras el aterrizaje, la cápsula fue transportada a una instalación segura en el Dugway Proving Ground del Ministerio de Defensa de los Estados Unidos, donde se mantuvo en un flujo de nitrógeno para evitar la contaminación terrestre. El próximo destino de estas muestras será el Johnson Space Center de la NASA en Houston, donde los científicos las estudiarán detenidamente, creando un inventario completo de las rocas y el polvo de Bennu. Estas muestras serán fundamentales para futuras investigaciones científicas y proporcionarán información esencial sobre la composición y la historia de nuestro Sistema Solar.

El administrador de la NASA, Bill Nelson, elogió la misión Osiris-Rex por enriquecer nuestra comprensión del Sistema Solar y mejorar nuestra capacidad para evaluar amenazas de asteroides. Aunque Bennu está lejos, se considera potencialmente peligroso en términos de impacto, y el estudio de estas muestras puede ayudar a anticipar y mitigar futuras amenazas.

Este logro científico resalta la importancia de la exploración espacial y la dedicación de la NASA en su búsqueda de respuestas a preguntas fundamentales sobre el cosmos. Muestra que la humanidad tiene la capacidad de recoger muestras de cuerpos celestes distantes y traerlas de regreso a la Tierra, lo que nos recuerda la importancia de la curiosidad humana y el deseo de explorar el universo que nos rodea.