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¡Adiós horas de espera: la nueva era de la carga eléctrica ha llegado!

Carga eléctrica

Carga eléctrica

La Agencia Espacial de EE.UU. ha decidido invertir en un emocionante proyecto de investigación llevado a cabo por la Universidad de Purdue con el objetivo de acelerar la carga eléctrica a través de un innovador sistema de enfriamiento para cables. Esta carga rápida, que podría restaurar la autonomía de los vehículos eléctricos en tan solo 5 minutos, es el resultado de los esfuerzos de un grupo de investigación de la Universidad de Purdue, respaldado por la prestigiosa división de Ciencias Biológicas y Físicas de la NASA. El sistema se encuentra actualmente en fase de pruebas en la Estación Espacial Internacional, ya que la carga de vehículos eléctricos plantea un desafío también para futuras misiones a la Luna y Marte.

El aumento en el rendimiento de los cables de carga ha llevado a un incremento en las temperaturas, lo que a su vez requiere cables de mayor tamaño. Sin embargo, el objetivo principal de este proyecto es reducir las temperaturas operativas sin afectar negativamente el tamaño o el peso del hardware. El destacado profesor Issam Mudawar lidera el grupo de investigación, que ha desarrollado un cable avanzado en colaboración con Ford. Este cable utiliza un innovador sistema de ebullición para gestionar la transferencia de calor en entornos de microgravedad.

A medida que la temperatura aumenta, el líquido dentro del cable comienza a hervir, lo que permite una transferencia de calor mucho más eficiente. El Cable de Transferencia de Calor con Ebullición Forzada (CTCEF) fue enviado a la Estación Espacial Internacional en agosto de 2021 y los primeros datos obtenidos se publicaron a principios de 2022. Se cree que esta tecnología revolucionaria podría aplicarse en la industria automotriz eléctrica, marcando un hito en la forma en que cargamos nuestros vehículos.

En la actualidad, la velocidad de carga de los vehículos eléctricos está limitada por la capacidad de las baterías y la potencia de las estaciones de carga. Por ejemplo, cargar completamente un Nissan Leaf puede llevar aproximadamente 5 horas en una estación de carga estándar. Sin embargo, para lograr una carga en tan solo 5 minutos, se necesitaría un cable capaz de manejar 1400 amperios. La solución podría residir en un líquido refrigerante no conductor que, al ser bombeado a través del cable, podría proporcionar una asombrosa capacidad de hasta 2400 amperios.

Es importante destacar que esta tecnología representa solo el primer paso hacia una carga ultrarrápida. Además de contar con cables de nueva generación, también será necesario desarrollar baterías y cargadores adecuados para aprovechar al máximo esta increíble tecnología. Actualmente, el equipo de investigación está trabajando en estrecha colaboración con varios fabricantes de componentes automotrices para perfeccionar e implementar aún más esta tecnología revolucionaria, lo que sin duda impulsará el futuro de la movilidad eléctrica. Estamos ante una auténtica revolución en la forma en que nos desplazamos, y gracias a la investigación y el desarrollo de proyectos como este, pronto podríamos estar disfrutando de la comodidad de una carga ultrarrápida en nuestros vehículos eléctricos. ¡El futuro ya está aquí!

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